Lunes, 02 Febrero 2015 00:00

Cajuelazo

Escrito por ladymotel
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Hace más de 5 años, cuando era una inocente niña, andaba con un chico cristiano al que le llamaré Meloso, por aquello que era todo un oso. Era de complexión mediana para un mexicano: altura 1.70, talla 36, y con unos chinos encantadores. De algo no me pudo quejar y era de su gran miembro -23 cm cabeza libre- además era súper cachondo, en todos lados quería tener sexo.


Alguna vez ambos teníamos que ir a un hospital y luego a su escuela; era un niño fresa por lo cual iba en U_ _ , de esas escuelas donde el pago casi, casi los hace con el derecho a sacar 10.
La primera parada, el hospital, fue para ver si su madre saldría de una pequeña cirugía ambulatoria. Nadie nos daba informes, aburridos y cansados de esperar sentados decidimos ir al auto.
Nos besamos como dos novietes normales, pero luego la cosa empezó a calentarse, al grado de pasarnos al sillón trasero, pero pasaba mucha gente- un hospital siempre es concurrido- , y como los sillones se hacían casi planos a nivel de cajuela resolvimos hacer de ella nuestro cuarto de hotel; de la cintura hacia arriba estábamos vestidos por si alguien pasaba junto al carro sólo pensará que dormíamos, para abajo estábamos desnudos.
Unos leves golpes me di contra el gato y unas cosas que traía en la cajuela, pero cuando uno está caliente eso deja de importar. A la v... la vida la cachondes llama.
Una persona paso junto al auto (iba a sacar el auto que se encontraba justo del lado izquierdo al de nosotros) rápidamente nos hicimos los dormidos, nadie notó nada.
Para no ensuciar el auto antes de que el señor meloso terminara tuve que hacer maniobras orales, de esa forma no quedo evidencia de nuestro cajuelazo.
Partimos del hospital a la 1:25- su clase empezaba a la 1:30- manejo como desesperado; pero al llegar al estacionamiento de la universidad de nuevo la calentura nos llamó. De nuevo bajamos los asientos hasta nivel de cajuela y movimos el auto como catre: la clase ya había valido.
Las posiciones eran pocas, una cajuela es un poco incomoda y el vapor lleno el auto al grado de ser delator. Hasta recordé la celebre película de Titanic.
El sudor recorría todo mi cuerpo de tal forma que con sus manos poco a poco me lo quitaba, los besos sabían más salados que de costumbre y las metidas con más "plac, plac" por la humedad entre ambos cuerpos.
Al salir del auto estaba bañada en sudor, tuve que disimular un poco la agitación ante las personas que pasaban en el estacionamiento techado de la universidad...

Ahh, esos momentos, como olvidarlos... y ustedes cuántas posturas podrían hacer en una cajuela?

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