Martes, 08 Septiembre 2015 00:00

HOTEL ASTOR

Escrito por ladymotel
Valora este artículo
(0 votos)

Había salido de una junta tediosa como a eso de las 7 de la noche por Marina Nacional. Pasó por mí el galán de ese momento, un hombre de risa carismática que hasta le quitaba lo babas, y que de vez en vez me sorprendía. Ese día por alguna rara razón sabía donde iba a estar y me espero hasta que hasta que salí. En ese instante, y como los días tediosos de cualquier godín iba a casa sin ánimos de nada, por lo que la sorpresa me alegró la noche y hasta me aflojó los chones.


El chico, como buen acompañante comenzó a tocarme para relajarme; comenzó con sobarme las piernas jugando en los semáforos en rojo con sus dedos hasta llegar a mi entrepierna. Iba poco a poco haciendo que me mojara y que la humedad llegara a pasar mi pantalón. Ya para ese momento estaba excitada, y comencé a tocarme los pezones y sacándolos de la blusa. Él con sus dedos los recorría y tocaba como cual timbre que abre el primer camino a la felicidad.
Iba ya sobre avenida Insurgentes cuando elegimos- yo casi exigí- buscar un hotel. Recordaba haber visto varios sobre Antonio Caso, pero no estaba segura a cual entrar.
Justo en la segunda calle encontramos no de buena vista llamado Astor. Muchos años que había caminado por esas calles lo había visto pero pensaba que solamente era un hotel " normal" de esos donde uno se hospeda con toda su familia y se queda por días enteros. Sin embargo al preguntar si había habitaciones por "horas" nos comentaron que sí.
Un pequeño apartado atrás de tan sólo 5 lugares eran un motel muy escondidito. Al entrar la habitación era mucho mejor de lo que me esperaba. Colores sólidos y juegos entre negros y trasparencias, reflejos y acrílico. Al fondo un tubo con luces de colores como en el table dance, era genial; por desgracia tenía poco tiempo pues debía volver a casa.
El hombre sabía que ya me estaba enfriando y comenzó de nuevo a tocarme. Me recorrió a besos desde el cuello, pasando por los pezones y hasta llegar a mi tanga. La quitó con la boca y en ese instante recordó :
-Y ¿ los condones?
Mi cara dijo todo. Con el pantalón a medio ponerse bajo velozmente a pedirlos a mostrador. Al regresar yo estaba jugando en el tubo con los pocos pasos que aprendí durante mi verano en el table dance. El pobre un tanto desesperado me tomo de la cadera, me tiro a la cama y me puso el miembro justo en mi cara. No era ni grande, ni pequeño, ni nada extraordinario pero a nadie se le niegan unas mamadas.
La cama era bastante grande como para jugar, y en eso estaba hasta que escuche gemidos¡¡ Los gemidos no eran míos, pero se escuchaba que la pasaba rico. Para nada me molestaba escuchar los gemidos de la otra habitación, eran bastante buenos tanto que comenzamos a tener el mismo ritmo de ellos. Ambas gemíamos casi al mismo tiempo y eso excitaba a mi hombre. En ciertos momentos se escuchaba como se venía y eso me ponía aún más feliz. Me comencé a imaginar a la otra mujer como una chica con un gran culo y tetas moderadas –como me gustan a mí- estaba tan excitada que moje la sábana. Mientras el hombre entraba y salía de mi más profundo ser yo gritaba: MÁS, MÁS¡¡¡
Nalgadas con el clásico CLAP, CLAP eran reflejo de un buen sexo. Sin embargo al hombre le encantaba que lo masturbara, por lo cual la mayor parte del tiempo mi boca y mis manos trabajaron para satisfacerlo: ver esa cara de placer de un hombre lo vale.
Los gemidos de la habitación contigua así como iniciaron fueron silenciados. Posterior a ello, el sonido del auto se escuchó y con él el de la cochera que indicaba que la pareja se iba. Me sentí sola pero no por ello deje de sentir placer. El muchacho a pesar de no tener algo extraordinario, sabía moverlo y mover las manos, tanto que deje de contar en el orgasmo número 3, pues o cuento o disfruto.
Terminé a mi hombre con la boca y él a cambio me baño con su calor en las tetas y las nalgas.
Salí encantada el hotel y decidida a regresar.

Información adicional

  • content_type: blog
Visto 1714 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.